Concepto de Derecho Comercial

Por Carlos E. López Rodríguez

En doctrina no hay coincidencia entre los diversos autores respecto de un concepto único de Derecho comercial. La existencia de diversas opiniones al respecto tiene su explicación básica en que lo que es el Derecho comercial depende de lo que ha consagrado legislativamente cada nación en un momento dado de la historia. Queremos decir que el concepto de Derecho comercial depende del ámbito de aplicación que le haya determinado la Ley y esto difiere de país en país y, además, ha diferido en forma sustancial a través del tiempo.

En los párrafos siguientes, por lo tanto, sólo intentaremos brindar una definición del Derecho comercial uruguayo actual.

El Derecho comercial es una rama del Derecho privado que regula lo siguiente: la actividad calificada por la Ley como comercial; las personas que realizan esa actividad profesionalmente; y determinados bienes utilizados en el ejercicio de la actividad comercial o especialmente afectados a tal actividad. Algunos autores agregan como materia del Derecho comercial la regulación del mercado.

Precisiones

1. En primer lugar, señalamos que el Derecho comercial regula el comercio en su acepción jurídica; esto es, aquellas actividades que la Ley califica como comerciales. El concepto jurídico de comercio ha variado en el tiempo y es distinto en en cada país. Estas variaciones condicionan la extensión y el ámbito de aplicación del Derecho comercial.

2. En segundo lugar, debemos advertir que la actividad comercial es regulada no sólo por el Derecho comercial sino por otras ramas del Derecho que se ocupan, también, de normarla. Al respecto, queremos señalar que si bien estamos o pretendemos estar en una economía de corte liberal, todas las actividades comerciales, el ejercicio profesional del comercio, los bienes mercantiles y el mercado, están diversamente condicionados por normas de Derecho público.

Daremos ejemplos. El Derecho administrativo regula múltiples aspectos de la actividad mercantil. Para algunas actividades se requiere autorización legal. Se requiere, para ciertos giros, autorizaciones previas que debe conceder el Estado o entes estatales (bancos, casas de cambio, bolsas de valores, AFAP, aseguradoras, empresas de radiodifusión o televisión, etc.). Para realizar ciertas actividades hay que inscribirse en registros especiales (empresas de turismo, empresas de seguridad, proveedores del Estado).

Ciertas actividades están sujetas a contralor permanente del Estado o entes estatales. La industrialización y comercialización de ciertos bienes, está rigurosamente regulada: se fijan por decreto los precios de venta, la forma de comercialización, condiciones de los envases, el etiquetado de los productos, la publicidad, etcétera. Son normas de tutela a la concurrencia, de protección al consumidor y otras de tutela al medio ambiente. Todo ello condiciona y limita la actividad comercial en atención a intereses generales e intereses de la economía e intereses sociales[1].

Ciertas actividades se reservan a nacionales o a personas domiciliadas en el país, por distintos motivos que se irán analizando (Derecho de extranjería).

3. El Derecho comercial presenta actualmente una tendencia a extender su ámbito de aplicación al mercado considerado, en sí mismo, como objeto de regulación legal[2]. Cabe advertir, sin embargo, que estas normas son, en general, de Derecho público, escapando a la esfera del Derecho privado y, por lo tanto, estrictamente, no corresponderían al Derecho comercial.

En este sentido, se han dictado las denominadas leyes de mercado, dirigidas a regular la comercialización de ciertos bienes. Así, por ejemplo, existe una Ley que regula el Mercado de Valores. La Ley de defensa de la competencia, sanciona las prácticas anticompetitivas y el abuso de posición dominante, y controla la constitución de monopolios. La Ley 17.250 pone su acento en la tutela del consumidor. La Circular del Banco Central del Uruguay 1.660 del 3 de setiembre de 1999 regula el mercado de cambios[3]. En la Ley 16.832 se crea un régimen legal para el “mercado eléctrico”, estableciendo normas para  un mercado mayorista y otras para el suministro de energía a los particulares. Se habla hoy, finalmente, de un mercado electrónico para designar el ámbito en que celebran diversos negocios jurídicos – especialmente compraventas - por Internet.

Distintas posiciones doctrinarias respecto del contenido del Derecho comercial

¿Por qué se dice que el Derecho comercial uruguayo es predominantemente objetivo?



[1] Langle, Derecho mercantil español, p. 54: 

Para el no jurista, Derecho mercantil y comercio son términos paralelos y este paralelismo se justifica por la propia denominación de nuestra disciplina. Si derecho administrativo es el que se refiere a la Administración, lógicamente Derecho mercantil será el que se refiere al tráfico de mercancías, y Código de Comercio el Código propio de la función económica comercial. Pero los juristas han demostrado a los profanos que ese concepto de Derecho mercantil es erróneo, y que si es cierto que en su origen el Derecho mercantil fue el Derecho propio de la actividad mercantil, después dejó de serlo y consiguientemente quedó rota la ecuación entre comercio y Derecho mercantil. En todos los libros leemos que ni todo el Derecho del comercio es Derecho mercantil, ni todo el Derecho mercantil es un Derecho para el comerciante, pues hay sectores enteros de normas en los Códigos de Comercio que se aplican sin consideración a la finalidad comercial del acto (sociedades, letra de cambio, transporte, operaciones bancarias y bursátiles, seguros, etc.).” 

Ver, también: Broseta Pont, Manual de Derecho Mercantil, p. 40; Fontanarrosa, Derecho Comercial Argentino, t. 1, § 5; Mezzera Álvarez, Curso de Derecho Mercantil, § 5.

[2] Se llama mercado, en un sentido amplio, al lugar físico donde los bienes y las mercaderías cambian de titular. En un sentido estricto,  se llama mercado al conjunto de dispositivos mediante los cuales entran en contacto los compradores y vendedores de un bien para comercializarlo.

En sentido amplio constituyen mercados – para la comercialización de bienes - la galería y el shopping. Destacamos la particularidad del régimen de los shopping centers, cuyo funcionamiento supone la creación de distintas relaciones jurídicas entre los diversos interesados: el organizador  del shopping, los arrendatarios o dueños de cada local, el administrador del shopping.

[3] En el art. 1 lo define: 

Es el que integran los Bancos, Casas Financieras, Instituciones Financieras Externas, Cooperativas de Intermediación Financiera y Casas de Cambio al realizar las siguientes operaciones: a. compraventa de monedas y billetes extranjeros; b. arbitraje; c. canje; d. compraventa de metales preciosos; e. emisión y adquisición de órdenes de pago a la vista en moneda extranjera; f. venta de cheques de viajero. En estas operaciones, las obligaciones de ambas partes deberán cumplirse simultáneamente y ajustarse a lo dispuesto en el artículo 3. Sólo las empresas que integran el Mercado de Cambios pueden efectuar habitual y profesionalmente las operaciones mencionadas anteriormente con personas físicas o jurídicas que no lo componen.

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