Vales, Conformes y Pagarés

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

I. Distinción entre vale, conforme y pagaré

La Ley usa tres nombres: vales, pagarés o conformes. ¿A qué obedece la distinta terminología?[1]

La palabra “conformenació en la práctica de los negocios y se usaba, hasta la sanción de la Ley, para designar al título en que se emitía para documentar el financiamiento en el pago del precio en un contrato de compraventa de mercaderías. En nuestra práctica, antes del Decreto Ley 14.701, de 12 de setiembre de 1977, de Títulos Valores (DLTV), era de uso extender un vale o pagaré para documentar la obligación de pagar cuya causa fuese un contrato de préstamo y un conforme para documentar la obligación de pagar cuya causa fuese un contrato de compraventa de mercadería.

El DLTV recoge la terminología de la práctica, incorporándola al texto normativo pero no establece ningún elemento que sirva para distinguir el vale, el conforme y el pagaré. Cuando la Ley dispone el contenido de sus enunciaciones no introduce variantes que permitan diferenciar un documento de otro. De acuerdo a lo que resulta del texto legal, están sometidos a la misma disciplina jurídica.

En rigor, los tres vocablos: “conforme, vale y pagaré”, designan una misma cosa, esto es, un título valor en el cual el librador promete pagar una cantidad de dinero. Cabe destacar que el legislador los ha asimilado, puesto que el nomen juris del Capítulo II y los artículos que contiene, usan la conjunción “o” marcando que se trata del mismo instrumento denominado indistintamente, según los usos comerciales.

II. Concepto

El vale es un título valor que contiene la promesa de quien lo suscribe de pagar una suma de dinero. 

En su funcionamiento básico participan dos personas: el librador, que es quien se obliga a pagar, y el beneficiario, que es la persona que ha de recibir el pago. Puede tener la siguiente redacción: 

Vale

Montevideo, 29 de mayo de 2008

Vale por la suma de $ 1.000 que debo y pagaré al Sr. Mickey Mouse, el día 12 de julio de 2008, en el esc. 6, de la calle Convención 1.526, piso 3 (Montevideo).

Walt Disney

Puede no indicar el nombre del beneficiario. Quien crea un vale a favor de una persona determinada, lo hace porque está previamente vinculado con esa persona por un negocio jurídico que se llama relación extracartular o relación extracambiaria o relación fundamental.  

Veamos algunos ejemplos. 

Una persona A obtiene un préstamo de dinero de B. En virtud de este contrato de préstamo, A es deudor de la suma prestada respecto a B.

Una persona  A compra mercaderías a otra persona B y en virtud de ese contrato de compraventa A debe el importe del precio a B. En los dos ejemplos la relación entre A y B ha generado un crédito de B contra A.

La diferencia más notoria de la letra con el vale son los elementos personales que figuran en ella. 

En el vale, el firmante se obliga a pagar una cantidad de dinero a la persona designada; se dan dos personas: librador y beneficiario o tomador.

En la letra, quien la libra, ordena el pago a una tercera persona. En la letra se agrega, respecto  al vale, una tercera persona que es el girado. Así se designa a la persona a quien se imparte la orden. Ese girado no estará obligado sino cuando estampe su firma en la letra, en señal de aceptación.

 


[1] La expresión “conformesólo se usa en el Derecho positivo uruguayo, a partir del DLTV. En el Código de comercio se utilizaba otra terminología: vales, billetes o pagarés.