Exponga ejemplos de negocio jurídico unilateral, bilateral y plurilateral

Por Carlos E. López Rodríguez

La doctrina ha realizado construcciones jurídicas sobre los actos jurídicos generadores de obligaciones y relaciones jurídicas, a los que denomina genéricamente negocios jurídicos”. La doctrina, entonces, discrimina entre los contratos y otros actos emanados de la voluntad de los intervinientes que no son contratos. Los negocios jurídicos se clasifican en unilaterales, bilaterales o plurilaterales, según el número de declaraciones de voluntad de que constan y del modo como éstas se dispongan en él.

I. Negocio unilateral

El negocio unilateral resulta de una sola declaración de voluntad y produce efectos independientemente de la aceptación ajena. Damos como ejemplo los títulos valores, que constituyen una fuente de obligaciones propia del Derecho mercantil. En los títulos valores,  la fuente de la obligación es la voluntad unilateral de la o las personas que lo firman.

Dentro de los negocios unilaterales se distingue entre actos colectivos y actos complejos.

A. Actos colectivos

Existe una sola declaración que resulta del concurso de varias voluntades paralelas, con el mismo contenido y con un interés común y un común efecto jurídico. Exteriormente aparece como unilateral.

Podemos dar como ejemplos, la resolución de una asamblea de accionistas (acto colegiado) o la deliberación de socios para excluir a un socio de una sociedad. En ambos casos la declaración puede ser válida y eficaz en base al principio mayoritario.

B. Actos complejos

Existen dos o más declaraciones con el mismo fin y contenido que se funden, progresivamente,  en una sola voluntad.

El ejemplo que se da es la aprobación del balance anual de las sociedades anónimas, en que se requiere la formulación por los administradores, el examen de los síndicos y la aprobación de la asamblea  de accionistas. Del conjunto de actos, resulta el acto de aprobación de los estados contables anuales.

II. Negocio bilateral

Resulta de dos declaraciones simultáneas de voluntad y produce efectos para ambos como, por ejemplo, sucede en el contrato.

En el contrato, las voluntades se cruzan, a diferencia del acto colectivo en que las voluntades se suman. Una especie de esta modalidad es el contrato plurilateral, en que pueden intervenir más de dos declaraciones de voluntad pero produciendo efectos para cada una de ellas, aunque persiguiendo una finalidad común. Es el caso del contrato de sociedad en que las partes aportan bienes para realizar una actividad comercial y distribuirse ganancias o compartir las pérdidas.

III. Negocio plurilateral

Resulta de más de dos declaraciones sucesivas de voluntad y produce efectos para todas las partes. Por ejemplo, la cesión de un contrato o de un crédito. En una primera declaración simultánea de voluntad, el cedente cede al cesionario un crédito. En una segunda declaración se notifica al cedido quien puede consentir o no. Interviene el cedente, el cesionario y el cedido.

Otro ejemplo: la constitución de prenda o hipoteca por un tercero. En una primera declaración de voluntad una persona contrae una obligación; en una segunda declaración de voluntad un tercero grava con hipoteca un bien para garantizar la obligación antes contraída.

Se caracteriza por la dirección de las declaraciones que se dirigen por cada parte a cada una de las otras; por la interdependencia de las declaraciones. Si una queda sin efecto, las demás también. Se caracteriza, además, porque cada parte persigue una finalidad propia y no una común,  como sucede en el contrato societario.

 

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