Importancia de la enumeración legal de los actos de comercio
Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez
En algunos países, la distinción entre
actos de comercio y actos civiles es fundamental a los efectos de dilucidar la
competencia de los tribunales, puesto que las cuestiones comerciales
se deben tramitar ante tribunales especiales o jueces de comercio. En nuestro país,
a partir del Código de Organización de los Tribunales (1934) se suprimió la
judicatura comercial. Los mismos jueces entienden en contiendas civiles y
comerciales.
No obstante, la determinación de cuáles son actos de
comercio reviste interés por las siguientes razones.
I. Delimitación del ámbito de aplicación
del Código de Comercio
Nuestro Código
de Comercio (CCom) sigue, predominantemente, la
tendencia objetiva. El centro de nuestra legislación mercantil, su
fundamento, está en el acto de comercio y, accesoriamente, se reglamentan
profesiones comerciales, los bienes y el mercado.
Importa saber si un determinado acto reviste
naturaleza civil o comercial, para poder establecer si se le aplicará el
Código Civil (CC) o
el CCom y la demás legislación comercial. El acto que la Ley califica como
comercial, será siempre comercial y regido por la Ley comercial, sea quien
fuere quien lo realiza. Un civil puede realizar actos comerciales y estará
sujeto, entonces, a la legislación comercial, sin haberse convertido en
comerciante (art. 6 CCom).
II. Definición de comerciante
En función de la determinación del acto de
comercio, se llega a la definición del comerciante. En efecto, es comerciante
quien realiza habitualmente actos de comercio, haciendo de ello su profesión
habitual.
III. Determinación de la naturaleza
comercial de las sociedades
La caracterización de una sociedad
como comercial se hace, en principio, en función de su objeto aunque, también,
la Ley de sociedades comercializa a las sociedades cualquiera sea su objeto
cuando adoptan un tipo de los previstos.