¿Cuáles son los derechos fundamentales o esenciales de los accionistas?

Ley 16.060, art. 319 (Derechos fundamentales de los accionistas).

"Serán derechos esenciales de los accionistas:

  1. Participar y votar en las asambleas de accionistas.
  2. Participar en las ganancias sociales y en el remanente de la liquidación, en el caso de disolución de la sociedad.
  3. Fiscalizar la gestión de los negocios sociales.
  4. Tener preferencia en la suscripción de acción, partes beneficiarias convertibles en acciones y debentures convertibles en acciones.
  5. Receder en los casos previstos por la ley.

Estos derechos sólo podrán ser condicionados, limitados o anulados cuando expresamente la ley lo autorice".

Derechos Fundamentales

 I. Derechos patrimoniales

En virtud del haz de relaciones inherentes al status de socio sucede que, en ciertas situaciones, el socio es deudor de la sociedad, por ejemplo: cuando el socio aún debe su aporte o cuando debe resarcir los daños y perjuicios ocasionados (arts. 58 y 71 L.S.C.). En otras ocasiones, el socio es acreedor de la sociedad. Así, por ejemplo, lo es cuando los administradores determinan la existencia de una utilidad líquida al fin de un ejercicio y resuelven su distribución (de acuerdo a la L.S.C. o a los términos del contrato social), asentando en libros la disponibilidad del rubro respectivo (art. 320). La posición del socio como acreedor, deriva de la titularidad de lo que se denominan "derechos patrimoniales". A continuación, nos referiremos al derecho a participar de las ganancias, al derecho a un dividendo obligatorio que les corresponde a los accionistas y al derecho que le corresponda en la liquidación de su participación.

 

A. Participación en las ganancias (art. 16)

El primer derecho es el de participación en las utilidades. Se trata de un derecho esencial e inderogable.
Es un derecho abstracto. Se concreta cuando en un ejercicio hay utilidades a distribuir.

La L.S.C. dispone cuándo la sociedad estará en condiciones de distribuir utilidades entre los socios: debe resultar utilidades netas del balance anual regularmente confeccionado y aprobado por la mayoría social o la asamblea (art. 98). En este caso el socio tendrá un derecho de crédito contra la sociedad por la suma que le corresponda.

Si se distribuyen utilidades sin respetar la norma legal, la sociedad podrá repetir lo pagado indebidamente. No se podrá repetir el dividendo pagado a los accionistas o a los socios de una S.R.L. de 20 o más socios, cuando unos u otros fueran de buena fe (art. 98, inc. 3º;) .

El art. 99 de la Ley impone que las utilidades se paguen efectivamente a los socios, dentro del plazo de noventa días contados desde la fecha en que se resolvió su distribución. Por lo tanto, los administradores de una sociedad, dentro de sus funciones, deben tomar las providencias necesarias para tener la liquidez suficiente para hacer frente al pago, en el plazo legal.

Los socios deben destinar parte de las utilidades a reservas (art. 93) y pueden resolver no distribuir todas o parte de las utilidades  restantes destinándolas  a reservas voluntarias o disponiendo su utilización en el próximo ejercicio con determinados objetivos, pero tal resolución debe adoptarse dentro de los límites establecidos en el art. 93, inc. 3º;, que luego analizaré con más detalle. El principio rector es que las utilidades se deben distribuir anualmente.

 

B. Dividendo obligatorio del accionista (art. 320)

Tratándose de S.A., el art. 320 impone el pago de un dividendo obligatorio del 20% de las utilidades. No se puede dispone el no pago salvo situaciones excepcionales previstas en el mismo artículo.

 

C. Derecho a la participación en caso de disolución o rescisión

 

1. Participación en el remanente de la liquidación

Cuando la sociedad se disuelve, por vencimiento de plazo u otra causal legal, se inicia un proceso de liquidación de la sociedad. No obstante la posibilidad de efectuar una distribución anticipada, la distribución definitiva del patrimonio social entre los socio se efectuará una vez aceptado el balance y proyecto de distribución. Entonces, los socios recibirán los bienes remanentes, teniendo en cuenta la alícuota de cada uno en el capital social.

 

a. Distribución parcial

La L.S.C. autoriza a efectuar una distribución anticipada antes de realizar el balance final, cuando "todas las obligaciones sociales estuvieren suficientemente garantizadas". El liquidador puede efectuar una distribución parcial, si se lo requieren los socios o accionistas (art. 177): "Si todas las obligaciones sociales estuvieran suficientemente garantizadas, hacerse una distribución parcial de los bienes entre los socio. Cualquiera de los socios podrá exigir esa distribución parcial".

En las sociedades por acciones el pedido debe ser solicitado por accionistas que representen por lo menos la décima parte del capital social y en las sociedades por partes de interés y por cuotas, por cualquier socio. En caso que el liquidador denegara esa distribución, "la incidencia será resuelta judicialmente" y se substanciará por procedimiento sumario, según el principio del art. l5 : "En las sociedades anónimas y en las sociedades en e comandita por acciones, esta pretensión sólo podrá ser ejercida por accionistas que representen por lo menos el 10% (diez ciento) del capital accionarlo integrado y por cualquiera de socios comanditarios.  En caso de negativa de los liquidado la incidencia será resuelta judicialmente".

 

b. Proyecto de distribución

Al proyecto de distribución, se aplican los artículos 178 y 182. Los liquidadores deberán presentar el proyecto de distribución o también denominado plan de división del activo restante, que indicará la parte que corresponde a cada uno de los socios y accionistas en la división del activo y los bienes o dinero que se adjudicarán a cada uno. El art. 178, inc. 2º;, dice así: "Los liquidadores determinarán el importe que corresponda a cada socio por reembolso de su parte en el capital y por concepto de utilidades y proyectarán la distribución de los bienes".

El liquidador determina el porcentaje que corresponde a cada socio de acuerdo a su alícuota en el capital social o a lo convenido en el contrato, en que pudo pactarse una distribución del remanente no proporcional al aporte. En este aspecto debe tenerse en cuenta la nulidad de ciertas estipulaciones, establecida por el art. 25, incisos 3º, 4º y 5º. De manera que si bien hay libertad para pactar formas de liquidación se debe tener en cuenta las restricciones de la norma citada.

La liquidación, de acuerdo a las previsiones legales, puede hacerse mediante la atribución a los socios de los bienes remanentes  pero  si no admiten cómoda división o su valor disminuyera, se procederá a su venta para el reparto entre los socios (art. 178, inc. 5º).  La L.S.C. prevé que el socio que aportó un bien que se conserve en el patrimonio, le sea atribuido.

El derecho al remanente en caso de liquidación, NO es un derecho a que se le devuelva su aporte. Si hubo un socio que aportó industria, se le adjudicarán bienes en proporción al valor en que se estimó su aporte.
Sin embargo, los socios tendrán derecho a que se les adjudiquen los mismos bienes remanentes. De ser posible, el bien aportado que se conserve en el patrimonio social será atribuido a quien lo haya aportado (art. 178, inc. 3º;). Si se aportó el usufructo, se deberá devolver el bien al nudo propietario.

Los socios pueden convenir en el contrato otras formas de liquidación. Se podría pactar que el establecimiento explotado por la sociedad se transfiera a uno o algunos de los socios o a un tercero, a los efectos de mantener la estructura de la empresa y que no se afecte el valor global con su  desmantelamiento.

Art. 178, inc. 4º y 5º:

 "Si con los bienes adjudicados a un socio no se cubriera participación, la diferencia se compensará en dinero.

Sí los bienes remanentes no admitieran cómoda división si con ella su valor disminuyera en mucho, se procederá a venta para el reparto entre los socios del precio obtenido".

 

c. Ejecución de la distribución (art. 180)

Una vez aprobado el balance final y la cuenta divisional presentada por el liquidador y no mediando impugnación o habiéndose resuelto judicialmente, debe procederse a la ejecución del plan de distribución en la forma que ha sido aprobada por los socios. No se trata de una partición, porque no hay bienes en común sino bienes del ente societario que se transfieren de la sociedad a cada socio, de acuerdo al proyecto aprobado (art. 180):

"Aprobados privada o judicialmente, el balance final y el proyecto de distribución, los liquidadores procederán a transferir a cada socio los bienes que le correspondan, cumpliendo con los requisitos y formas exigidas por la ley, según su naturaleza.

El proyecto de distribución aprobado será título hábil para que cada socio reclame de los liquidadores la entrega de los bienes que le fueran adjudicados.  Tratándose de bienes cuya trasmisión requiera escritura pública, será procedente la escrituración judicial.

Los liquidadores podrán consignar judicialmente los bienes no reclamados en el plazo de noventa días desde la aprobación del proyecto".

 

2. Participación del socio saliente por rescisión parcial

 

a. Liquidación y pago de la participación

Art. 154: "Salvo pacto en contrario el valor de la participación del socio saliente se fijará conforme al patrimonio social a la fecha del hecho o del acuerdo que haya provocado la rescisión parcial o de la demanda de exclusión.

La sociedad deberá comunicar al socio o accionista saliente o a sus herederos o representantes legales en su caso, el valor de su participación, cuota o acción, acompañando el balance correspondiente.
En todos los casos, el socio saliente, sus herederos o representantes tendrán derecho a demandar a la sociedad el pago de las diferencias a su favor que estimen procedentes por cualquier causa, en el plazo perentorio de sesenta días a contar de aquél en que hayan tomado conocimiento del valor de su participación social.

El reembolso podrá efectuarse al contado o en cuotas con plazo máximo de un año, a partir de la fecha en que se haya resuelto o producido la rescisión.

Si la sociedad no hiciera efectivo el reembolso al contado o si no pagara las cuotas pactadas a su vencimiento, el socio podrá exigir el pago de la totalidad del importe adeudado, previa intimación judicial, siendo título ejecutivo la liquidación hecha por la sociedad.

Los saldos impagos generarán un interés que se liquidará a la tasa media que cobren los bancos de plaza por sus prestaciones.

En el caso de receso, no se podrán promover acciones para obtener el reembolso de las participaciones, cuotas o acciones, ni para demandar el pago de diferencias sino después de vencido el plazo establecido en el inciso final del artículo 151.

Lo dispuesto es sin perjuicio de lo establecido en casos especiales, tales como los de transformación, fusión y escisión".

 

b. Situaciones especiales

Art. 155: "La sociedad podrá ser judicialmente autorizada a retener total o parcialmente el pago de la participación cuando existan negocios pendientes que puedan hacer variar de manera fundamental su valor.  En este caso, la liquidación total o parcial de la cuota se realizará una vez finalizados aquellos negocios.
En los casos de exclusión por culpa del socio, la sociedad podrá negarle participación en las utilidades en atención a la naturaleza o gravedad del incumplimiento con autorización

Cuando el socio haya aportado el usufructo, uso o goce de bienes, su restitución se efectuará en el plazo que judicialmente se fije, de acuerdo a las circunstancias del caso y estableciéndose las compensaciones que correspondan".

 

c. Rescisión que afecte la pluralidad de socios

Art. 156: "Cuando por efecto de una causal de rescisión quede afectada la pluralidad de el restante podrá optar por disolver la sociedad o continuar la misma mediante la incorporación de nuevos socios dentro del plazo de un año.  En el primer caso, tendrá el derecho de asumir el activo y pasivo sociales continuando personalmente la actividad. de la sociedad.

La titularidad del patrimonio social le será trasmitida mediante declaratoria ante escribano público que se inscribirá en el Registro Público de Comercio y los demás que correspondan de acuerdo a la naturaleza de los bienes transferidos.  Todo ello sin perjuicio de lo establecido en el artículo 154.
Mientras el socio restante no formalice cualquiera de las opciones concedidas, responderá ilimitadamente por las obligaciones sociales que contraiga
".

 II. Derechos políticos

 A. Derecho a participar en el funcionamiento de los órganos sociales

 1. Participación en la adopción de resoluciones sociales

El socio tiene derecho de participar en la adopción de resoluciones sociales y votar en las asambleas. Las resoluciones se adoptan en forma más o menos orgánica.

Deben resolver sobre la aprobación de los balances anuales y sobre la distribución de las utilidades. En general, han de resolver cuestiones que exceden las facultades conferidas a los administradores.
Las resoluciones se adoptan por mayorías de capital y, en algunos tipos y casos, por mayorías de presentes en asambleas. Se manejan en la regulación de cada tipo, distintas mayorías – simples o calificadas - según los asuntos sobre los cuales deba recaer la resolución.

Para ciertos tipos, las modificaciones del contrato social  la transformación, fusión y escisión se requiere la unanimidad de los socios. En los tipos en que tales negocios pueden adoptarse por mayorías calificadas, los disidentes pueden receder.

En las S.A. y en las comanditas por acciones, las resoluciones sociales se deben adoptar en asambleas. La participación y el voto en estas asambleas es un derecho del socio (art. 322)

 

2. Participar en la administración

Como la sociedad es una persona jurídica – ente ideal – carece de voluntad propia y de voz para manifestarla. Necesita, por lo tanto, quienes actúen por ella, esto es, necesita un administrador.

Las S.A. son administradas por un administrador o un directorio, que es elegido periódicamente por la asamblea de accionistas. Los administradores o directores pueden ser accionistas o extraños, salvo que los estatutos dispongan que sólo pueden integrarlo quienes sean accionistas.

 

B. Derecho a la fiscalización

 

1. Obligación de formular estados contables y memoria (art. 87)

Los administradores deben depositar, en la sede social, los estados contables que deben elaborar anualmente, así como la memoria y los informes del órgano de control, cuando lo hubiere, con diez días, por lo menos, de anticipación a la fecha en que deban ser considerados para su aprobación (art. 96).

 

2. Derecho a recibir información (art. 97)

NO existe un derecho incondicional a obtener cualquier tipo de información ni, mucho menos, un derecho general a que se le exhiban los libros de comercio.

 * Control individual de los socios

 En el art. 75 se establece, como un principio general de la materia societaria, el derecho a examinar los libros y documentos sociales . Se aplicará lo dispuesto sobre exhibición general de libros, por el C.Com. en los arts. 73 y ss. A los efectos del control individual, el art. 75 también prevé que el socio tiene derecho a solicitar a los administradores, los informes que estime pertinentes.

El principio expresado en el art. 75 presenta dos excepciones: las limitaciones que la L.S.C. establezca para determinados tipos sociales y los casos en que exista un órgano de control interno (art. 75, inc. 2º) . Se considera que si existe un órgano de control, cuyos miembros han sido designados por los socios, se hace innecesario el control individual.

 * Derecho a examinar libros y documentos sociales (art. 238)

 * Derecho de información y a la exhibición de libros en las S.A. (arts. 321 y 339)

En las S.A. el derecho de información se encuentra limitado a los documentos que refiere el art. 321: nómina de los integrantes del directorio y del órgano de control; resoluciones propuestas por el administrador a la asamblea de accionistas; lista de accionistas inscriptos para asistir a las asambleas y lista de quienes asistieron a ellas; acta de asambleas; balance general, memoria del órgano administrador en informe del fiscalizador.

La exhibición de libros puede ser solicitada por accionistas que representen el 10% del capital integrado, pero deben justificar el pedido judicial en la realización de actos violatorios de la ley o del contrato o en fundadas sospechas de graves irregularidades cometidas por los órganos sociales. También deben acreditar haber agotado los recursos previstos por el contrato o la ley.

No se confiere ese derecho a cualquier accionistas por las dificultades prácticas que ocasionaría el ejercicio de tal pretensión y por la posibilidad de que un accionista, con escasa participación en el capital social, pudiera solicitar una exhibición inspirado en intereses personales, contrarios a los intereses sociales, para conocer los negocios sociales con el fin de favorecer una actividad de un competidor, por ejemplo.

En todos los casos, estos derechos deben ser ejercidos en tal forma que no implique un uso abusivo. Si se comprueba el abuso de ese derecho, se podrá negar la exhibición y los informes.

 

3. Fiscalización

 

a. Fiscalización por un órgano de control interno (art. 397)

 

b. Fiscalización por un órgano de control externo

Las S.A. se encuentran sometidas a la fiscalización de la Auditoría Interna de la Nación, respecto de la constitución y modificación de su contrato social, así como respecto a su disolución anticipada, transformación, fusión, escisión y cualquier variación del capital social . Las S.A. abiertas, además, están sujetas al control estatal durante su funcionamiento y liquidación (art. 409).

Fuera de estos casos de control preceptivo, los accionistas que representen, por lo menos, el 10 % del capital integrado, pueden solicitar la fiscalización de la Auditoría Interna de la Nación, sea cual fuere la clase de S.A.. Una vez requerida la fiscalización, la Auditoría podrá recabar información al órgano de administración de la sociedad y, en su caso, al de control privado. Las medidas de fiscalización se limitarán a lo que se haya solicitado por los accionistas (art. 410).

 III. Otros derechos fundamentales

 A. Receso

El receso es un derecho. Se denomina derecho de receso a la facultad propia del socio de desvincularse de la sociedad mediante su rescisión parcial, en los casos previstos en la Ley o en el contrato. Analizaremos, primero, los caracteres del derecho de receso, segundo las causales que habilitan el ejercicio del derecho de receso y, tercero, el procedimiento a seguir para ejercer este derecho y sus efectos.

 

1. Caracteres

Irrenunciable e irrestringible. Sin embargo, la sociedad puede inhibir su ejercicio dejando sin efecto la resolución que motivó el receso (art. 151): "El derecho de receso será irrenunciable y su ejercicio no podrá ser restringido. La sociedad podrá dejar sin efecto la resolución que motive el receso cuando considere que éste compromete su estabilidad o buen funcionamiento, dentro de los 60, días a contar del vencimiento del plazo establecido en el artículo precedente".

 

2. Causales de receso

En varias situaciones, previstas en la L.S.C. o en el contrato social, se autoriza al socio o accionista a receder. Tal es lo que establece el art. 150: "Cualquier socio podrá ejercer el derecho de receso en los casos previstos por la ley o el contrato".

 

a. Causales respecto de todos los tipos

Existen causales que corresponden a todos los tipos sociales.

 

* Exigencia de nuevos aportes

Así, por ejemplo, la hipótesis  en que se exige nuevos aportes al socio, en razón de circunstancias que hacen imposible realizar la actividad social, si no se hacen (art. 152): "Si por un cambio de circunstancias no pudiese realizarse la actividad social sin aumentar los aportes, el socio que no lo consienta podrá ejercer el derecho de receso o ser excluido".

 * Transformación (art. 108), fusión (art. 129) y escisión (art. 139)

 * Reactivación (art. 166) y regularización (art. 42, inc. 2º;)

 

b. Causales en las S.A. (art. 362)

Art. 362: cambio fundamental de objeto; prórroga; transferencia del domicilio al extranjero; aumento o reintegración total o parcial del capital (excepto cuando se efectúe por medio de acciones liberadas).
Art. 249: conversión de una S.A. abierta en cerrada y viceversa.

Limitación o suspensión al derecho de preferencia (art. 330).

Transformación de las acciones al portador en nominativas, restricción o condicionamiento de la transmisibilidad de las acciones nominativas (art. 364).

Transformación del tipo social  (art. 109).

 

3. Procedimiento y efectos

 

a. Régimen general

Existen dos vías para ejercer el derecho de receso: el acuerdo con los restantes socios o la acción de receso (art. 150, inc. 2º;): "El socio que lo ejerza podrá acordar con los restantes la rescisión parcial modificando el contrato social.  Si no lograra el acuerdo, podrá pedir judicialmente se admita su receso.  La demanda deberá promoverse, bajo sanción de caducidad, en el  plazo de treinta días de conocido por el recedente el hecho que lo motiva o en los plazos especiales establecidos por la ley".

El efecto del ejercicio del derecho de receso es la rescisión parcial de la sociedad, respecto al socio recedente. Esta rescisión parcial, eventualmente, en los casos en que se vea afectada la pluralidad de socios (art. 156) o desvirtuado el tipo social (art. 157), puede provocar la disolución de la sociedad.
La sociedad no puede evitar la rescisión, a menos que deje sin efecto la resolución que motivó el receso (art. 151, inc. 2º;). Vencido el plazo de 60 días de que dispone para hacer esto, lo máximo que puede hacer es retener temporalmente el pago de la participación social, cuando existan negocios pendientes que puedan hacer variar de manera fundamental su valor (art. 155, inc. 1º;).

 

b. Ejercicio del derecho de receso en las S.A. (art. 363)

Sólo se autoriza a receder al accionista disidente, que votara en blanco o se abstuviera y al ausente de la asamblea que adoptó determinadas resoluciones.

 

c. Hipótesis de reducción del capital integrado (art. 363, inc. 4º;)

 

B. Derecho de preferencia en la adquisición de acciones

 

1. Conceptualización (arts. 326, 327 y 330)

 

2. Ejercicio del derecho de preferencia (art. 328)

 

3. Acción judicial (art. 329)

 

C. Derecho al ejercicio de acciones judiciales

 

1. Acciones contra los órganos sociales

 

a. Legitimación para acción de responsabilidad contra administradores

El art. 394 otorga legitimación a los accionistas para ejercitar la acción social de responsabilidad. Ese derecho puede ser ejercido toda vez que los administradores hayan causado daños y perjuicios resultantes, directa o indirectamente, de la violación de la Ley, el estatuto o el reglamento, por el mal desempeño de su cargo y por aquéllos producidos por abuso de facultades, dolo o culpa grave (art. 391).

La acción de responsabilidad contra los administradores corresponde, en primer término, a la sociedad. Cuando existen órganos de control, quienes desempeñen las funciones respectivas son también responsables frente a socios o accionistas.

Sobre este tema hemos de volver, cuando nos refiramos a la administración de las sociedades comerciales.

 

b. Legitimación para solicitar la intervención de la sociedad (art. 185)

El socio podrá solicitar, cuando se den las condiciones para ello, la intervención de la sociedad, al amparo de los arts. 184 y ss.

 

c. Legitimación para impugnar asambleas (art. 367)

 

2. Legitimación para promover una acción de exclusión

 

a. Exclusión del socio

Art. 147: "Cualquier socio podrá ser excluido si mediara justa causa.  Será nulo el pacto e contrario.
Habrá justa causa cuando el socio incurra en grave incumplimiento de sus obligaciones o en los demás casos previstos por la ley.  También existirá en los supuestos de declaración en quiebra, concurso civil o liquidación judicial del socio
".

 

b. Acción de exclusión

Art. 148, inc. 1º; (Acción de exclusión): "Producida una justa causa de exclusión, los socios, incluyendo el socio a excluir, podrán acordar la rescisión parcial, modificando el contrato social". Se considera que existe una justa causa de exclusión cuando el socio incurre en un grave incumplimiento de sus obligaciones y en los supuestos de declaración en quiebra, concurso civil o liquidación judicial del socio (art. 147). La L.S.C. prevé otras causales de exclusión en el resto de su articulado.

Art. 148, inc. 2º;: "De no lograrse acuerdo entre los socios, la rescisión podrá ser declarada judicialmente".

Art. 148, inc. 3º;: "La exclusión podrá se solicitada por uno de los socios o resuelta por la sociedad...".

 

c. Extinción de la acción de exclusión

Art. 149: "La acción de exclusión se extinguirá si no se ejerciera en el término de un año desde la fecha en que se haya conocido el hecho que la justifique".

 

3. Legitimación para solicitar la disolución de la sociedad (art. 162)

Las sociedades se disuelven cuando se verifican algunas de las causas referidas en el art. 159 L.S.C. Algunas de estas causas operan independientemente de la voluntad de los socio. En otros casos, en cambio, los socios podrán demandar la disolución judicial de la sociedad. Algunas veces la legitimación les corresponde exclusivamente a los socios y otras veces comparten esta legitimación con terceros interesados (art. 162).

 

a. Causas en que la legitimación le corresponde exclusivamente a los socios

 * Decisión de los socios de acuerdo a lo establecido en cada tipo social

La sociedad se ha de disolver toda vez que los socios acuerden en ello. Así lo dispone el art. 159, inciso 1º;. Se trata de lo que la L.S.C. llama, en otras disposiciones, disolución anticipada. Teniendo el contrato de sociedad, un plazo de duración, éste debe ser respetado; pero nada impide que los socios consientan en disolver la sociedad no obstante la pendencia del plazo.

No es necesario indicar la causa de la decisión, basta que expresamente y por las mayorías necesarias se adopte la resolución de disolver. El acuerdo de dejar sin efecto un contrato impone a las partes la obligación de retroceder los derechos adquiridos o de colocarse en el mismo estado en que se encontraban antes de contratar.

En el caso, tratándose de un contrato de sociedad, el disenso de las partes, como ya hemos dicho, no puede reconducir a la situación anterior a la celebración del contrato que se revoca. El contrato tuvo ejecución, la sociedad creada habrá tenido modificaciones en su patrimonio y se habrán creado relaciones con terceros. Todo ello determina que las cosas no puedan sencillamente volver al estado anterior al contrato. En este caso, como en los demás casos de disolución, habrá que liquidar la sociedad, en el proceso complejo al cual nos hemos referido.

En este caso de disolución, la sociedad podrá reactivarse si lo resuelven los socios con la mayoría requerida para modificar el contrato. Se requerirá unanimidad  o mayoría según el tipo social (art. 166). De manera que, resuelta la disolución y aún habiendo comenzado el proceso de liquidación, los socios que habían resuelto disolverla podrán resolver la reactivación de la sociedad por un nuevo acuerdo. Prima la autonomía de la voluntad.

Si la decisión de reactivar no se adoptara por unanimidad sino por mayoría, el socio que votó negativamente o el ausente podrán receder, en cuyo caso, en lugar de disolución total tendremos una rescisión parcial. Advertimos, entonces, que la reactivación se podrá producir, pero sin desatender el interés particular de cada socio. Por encima del interés en conservar el negocio societario prima el interés particular de aquel socio a quien, disuelta la sociedad, no le sirve o no le interesa su reactivación.

 * Rescisión social que desvirtúa el tipo social

Si por una rescisión parcial queda desvirtuado el tipo social, los restantes socios tienen una opción: pueden disolver la sociedad o transformarla o incorporar nuevos socios (art. 157). La hipótesis podría ser, por ejemplo, en una sociedad en comandita, en que fallece el socio comanditado y queda rescindida parcialmente la sociedad por tal causal. La sociedad queda sólo con socios comanditarios. Estos deberán resolver: disolver la sociedad o transformarla, por ejemplo en S.A. o en incorporar un socio que asuma la calidad de comanditado.

Consideramos que esta causal, por no estar incluida en el art. 159, no es alcanzada por el art. 162, en tanto extiende la legitimación a terceros interesados. Si los socios no hacen uso de las alternativas que propone la L.S.C. la sanción es la responsabilidad ilimitada y solidaria por las deudas sociales que se contraigan.

 

b. Causas en que la legitimación se comparte entre socios y terceros interesados

 * Causas vinculadas a cláusulas del propio contrato social

Consecución del objeto social o la imposibilidad sobreviniente de lograrlo: El n. 4º; del art. 159 se refiere al objeto social, en su acepción de giro o actividad comercial (o civil para la sociedad comercial por el tipo). La consecución del objeto social se ha de dar cuando la sociedad ha cumplido con un objeto específicamente determinado de carácter transitorio. La imposibilidad sobreviniente de lograr el objeto, podría ser de hecho o de derecho. En todas las hipótesis, debe haber acuerdo social o declaración judicial que constate el hecho o causal de disolución. Nada impide, sin embargo, que producida la causal de disolución, los socios acuerden modificar el objeto de la sociedad para mantener la existencia de la sociedad.

Cumplimiento de condición resolutoria: El art. 159, inc. 3º;, establece: "Por el cumplimiento de la condición a la que se subordinó su existencia". Se pudo haber  pactado, en el contrato social,  una condición resolutoria.  Pudo estipularse en el contrato de sociedad, que producido un determinado hecho o acto, la sociedad se disuelva. La condición debe revestir las exigencias de los arts. 1.406 y ss. del C.C.. La sociedad no se disuelve ipso jure por el cumplimiento de la condición.

 * Causas vinculadas a un mal funcionamiento de la sociedad

Imposibilidad de funcionamiento, inactividad o imposibilidad de lograr acuerdos sociales válidos: Se trata de situaciones en que los órganos societarios no funcionan impidiendo la realización de la actividad social.  Los directores no se reúnen o cuando se reúnen no pueden adoptar resoluciones válidas; no se reúnen asambleas o en las asambleas no se pueden adoptar resoluciones porque no se logran mayorías.
Realización continuada de actividad ilícita o prohibida: Si la sociedad transgrediendo el objeto lícito y permitido, previsto en el contrato social, realiza una actividad ilícita continuada o comete actos ilícitos de gravedad que desvirtúen su objeto, se la sanciona con la disolución.

 * Causas vinculadas al mal estado de los negocios sociales

Pérdidas que reduzcan el patrimonio social (inc. 6º;): Para que se configure esta causal el patrimonio neto de una sociedad debe ser inferior a la cuarta parte del capital integrado. La existencia de las pérdidas puede ser constatada por los socios o accionistas. La constatación puede surgir de un balance de fin de ejercicio o de un balance especial, en que la diferencia entre los activos y los pasivos arroje una suma menor a la cuarta parte del capital integrado. Los socios deben declarar disuelta la sociedad adoptando resolución según el tipo social. Deberá adoptarse por unanimidad o por mayoría según el tipo de sociedad de que se trate, en forma similar a la requerida para la disolución anticipada. Cualquiera de los socios o terceros interesados podrán pedir la declaración judicial, si la producción de la causal llegara a su conocimiento.

Liquidación judicial en la S.A.: El dictado del auto de liquidación judicial de una S.A. producirá la disolución de la sociedad. En estos casos, la disolución produce sus efectos a partir del auto que declare la quiebra o la liquidación judicial. No es de aplicación el art. 162. El auto de quiebra o liquidación judicial dispone el cese inmediato de las actividades comerciales y el desapoderamiento de sus bienes.

 

c. Causas que no requieren acuerdo social ni declaración judicial

 * Expiración del plazo

Se trata de la disolución del contrato por una estipulación de plazo que el propio contrato prevé. En esta materia hay que recordar varias disposiciones: los arts. 6º; y 15. El art. 6º; impone que el contrato de sociedad estipule un plazo de duración. El art. 15 impone que no puede ser superior a 30 años, salvo para la S.A. que pueden tener plazo mayor. Esta causal opera ipso jure, sin necesidad de acuerdo de socios ni de declaración judicial ni de registro. No es necesario registro, porque en el Registro Nacional de Comercio ya está inscripto el contrato del cual surge la fecha de vencimiento (artículo 163).

 * Reducción a uno del número de socios

La L.S.C. ha calificado a la sociedad como un contrato, lo cual supone el acuerdo de, al menos, dos personas para su celebración y que la pluralidad se ha de mantener durante todo el transcurso de la ejecución del contrato de sociedad en el tiempo. Por distintos motivos - transferencias por acto entre vivos o por sucesión,  recesos, exclusiones - pueden concentrarse las participaciones sociales en una sola mano. En tales supuestos se habrá producido una causal de disolución. Tal como dice ZALDÍVAR, es conditio juris para la persistencia de la sociedad que subsistan al menos dos socios. Si las participaciones sociales quedan en una sola mano se produce una causal de disolución.

 * Fusión o escisión

En el caso de fusión por creación, se disuelven las sociedades fusionadas, con la peculiaridad de que no existe proceso de liquidación (art. 115). Este es innecesario pues hay trasmisión universal del patrimonio de las sociedades fusionadas a la sociedad creada, que asume posición de aquellas en las relaciones contractuales y demás relaciones jurídicas.

Cuando la fusión es por incorporación se disuelven sólo las sociedades absorbidas. Tampoco en este caso habrá proceso de liquidación.(art. 115, inc. 2º;). Se opera una trasmisión universal del patrimonio de las absorbidas a las absorbentes. Será la sociedad absorbente la que cumpla con los contratos pendientes, cobre créditos y pague deudas de las fusionadas.

En ninguna modalidad de fusión existe un patrimonio a liquidar. Se efectúan balances especiales sólo para determinar las participaciones que han de corresponder a los socios de las sociedades que se disuelven, en la sociedad nueva o en la absorbente (art. 119) y para determinar lo que haya que reembolsar a los socios o accionistas, en caso de receso o de exclusión. Para  ambos tipos de fusión, hacemos la salvedad de  la aplicación de las normas especiales dictadas para la tutela de los acreedores y de la sociedad creada y absorbente (arts. 127 y 128).

Cuando se produce la escisión se disuelve la sociedad escindida; pero también sin liquidación (art. 116). Las sociedades resultantes de la escisión serán continuadoras de la escindida, por las alícuotas trasmitidas y habrá responsabilidad solidaria de todas ellas por créditos denunciados o que figuren en balances especiales (art. 138). De manera que, tampoco se requiere un proceso de liquidación de patrimonio, pues éste se trasmite, por alícuotas a las sociedades resultantes de la escisión

Celebrado el contrato de fusión o el acto definitivo de escisión las sociedades no pueden ser reactivadas. No existe posibilidad de revocar el contrato de fusión o la escisión. Ello es así porque, al celebrarse el contrato o el acto, se produce la trasmisión patrimonial a título universal (art. 122) y las sociedades absorbidas o la escindida, sin patrimonio, pierden su personería jurídica.

En una hipótesis de fusión, se podría resolver a posteriori una escisión; pero por ella se crearían nuevas sociedades y no renacerían  las fusionadas. En una hipótesis de escisión, se podría proceder a una posterior fusión de las sociedades escindidas. Se trataría de nuevos negocios jurídicos.

 

 Derechos De Las Acciones Preferidas

 I. Clasificación de los derechos que confieren las acciones preferidas

 

A. Derechos relacionados con los dividendos

 

1. Percepción de un dividendo fijo o un porcentaje de las ganancias

 

a. Requisitos para la distribución de un dividendo fijo o un porcentaje de las ganancias

Art. 323, n. 1º;: "Percibir un dividendo fijo o un porcentaje de ganancias, siempre que se den las condiciones para distribuirlas".

 

b. Postergación en el pago del dividendo fijo

 

2. Acumulación

Art. 323, n. 2º;: "Acumular al dividendo fijo, el porcentaje de ganancias, con que se retribuye a las acciones ordinarias en concurrencia con las mismas".

 

B. Derechos relacionados con el reembolso

Art. 323, n. 3º;: "Prioridad en el reembolso del capital, con prima o sin ella, en caso de liquidación".

 

C. Derechos relacionados con los directores

 

1. Elección

Art. 323, n. 4º;: "Elegir determinado número de directores".

 

2. Remoción

Art. 381, inc. 2º;: "Los directores designados por los titulares de una serie de acciones o de acciones preferidas sólo podrán ser revocados por ellos, salvo que la asamblea haya resuelto promoverles una acción de responsabilidad o que les haya sobrevenido una causal de incapacidad, prohibición o inhabilitación para ejercer el cargo".

 

a. Principio en materia de remoción de directores designados por titulares de acciones preferidas

 

b. Excepciones

 

II. Caracteres del régimen de acciones preferidas

 

A. Acumulatividad de las preferencias

Art. 323, inc. 2º: "Las preferencias admitidas por este artículo podrán acumularse".

 

B. Privación del derecho de voto

 

1. Principio

 

2. Excepciones


 

Volver

Consultas por e-mail