Obligaciones del cargador

Por Nuri E. Rodríguez Olivera

Las obligaciones del cargador son las que enumeramos a continuación: 

El art. 187 establece:

“En los gastos de que habla el artículo anterior, se comprenden los que el acarreador puede haber hecho, para impedir el efecto de una fuerza mayor o de una avería, aun cuando esta disposición se separe de los términos del contrato.”

I. El flete

El flete debe ser acordado por las partes y preverse en la carta de porte (art. 165 CCom). Puede convenirse que se pague de antemano. El art. 182 prevé, indirectamente, esa posibilidad: 

“Si el cargador recoge sus efectos antes del viaje, el conductor conservará el flete pagado de antemano, o la mitad del porte total estipulado.

Si nada se pactó, el flete se paga al verificarse la entrega. El art. 188 establece:

“Los consignatarios no pueden diferir el pago de los portes de los efectos que recibieren, después de transcurridas las veinticuatro horas siguientes a su entrega.

En caso de retardo ulterior, no mediando reclamación sobre daños o avería, puede el porteador exigir la venta judicial de los efectos transportados, hasta la cantidad suficiente para cubrir el precio del flete y los gastos que se hayan ocasionado.”

Josserand expresa:

“Cuando la expedición ha sido hecha a 'porte pagado' el precio es pagado a la partida por el expedidor; el destinatario no está obligado porque el contrato no ha previsto ninguna obligación a su cargo.

Si la expedición ha sido hecha a 'porte debido', lo que es la hipótesis ordinaria en el comercio, el destinatario está obligado a pagar el precio referido al transporte. Pero conviene remarcar que él no se constituye en deudor sino por la recepción de las mercaderías. Depende de él escapar a toda obligación hacia el transportador, negándose a recibir la remesa, sin perjuicio de responder frente al expedidor, con quien puede estar ligado por un contrato del cual el transporte constituía su ejecución; pero, su deuda no hace desaparecer aquella del expedidor que permanece obligado hacia el transportador hasta que el pago integral haya sido hecho. La recepción de las mercaderías por el destinatario lo hace penetrar a éste en las relaciones obligacionales nacidas del contrato primitivo pero no libera al expedidor que ha sido el promotor de la operación y que ha dado al transportador las órdenes a las cuales él se ha conformado. Hay accesión a la deuda de un deudor nuevo y no sustitución de éste al deudor primitivo porque la novación no se presume y ella sería por lo cierto contraria a la intención del transportador. Si el destinatario, después de la recepción, deviene insolvente o se niega a pagar, el transportador podrá entonces dirigirse al expedidor y reclamarle la ejecución de sus obligaciones.[1]

II. Variaciones del flete

Si el cargador ordena el cambio de destino, se fijará de común acuerdo el nuevo porte o flete. Si no se acordaren, cumple el porteador con verificar la entrega en el lugar designado en el primer contrato (art. 180 inc. 2).

Si se cambia el camino o se alarga, también debe acordarse el nuevo flete.

Si el cargador desiste del viaje, el conductor conservará el flete pagado de antemano o la mitad del porte total estipulado (art. 182). El cobro del total o de la mitad del flete, depende de una circunstancia accidental: que se haya o no pagado de antemano.

III. Garantías para el cobro del flete y gastos

Interesa destacar que los efectos porteados están afectados al pago de flete y gastos. El art. 186 del CCom dispone:

“Los efectos porteados están especialmente afectados al pago de flete, gastos y derechos causados en la conducción. Este derecho se trasmite de un porteador a otro, hasta el último que haga la entrega de los efectos, en el cual recaerán todas las acciones de los que le han precedido en el transporte.

Cesa el privilegio referido, si dentro del mes siguiente a la entrega no usare el porteador de su derecho (artículo 189).

En este caso no tendrá otra calidad que la de un acreedor ordinario personal, contra el que recibió los efectos.”

El inc. 1 del art. 186 se refiere al transporte acumulativo. El último porteador será quien ejerza acciones para el cobro.

La afectación de los bienes transportados se mantiene si la acción para el cobro del flete se ejerce en el plazo de un mes. Así lo establecen los incs, 2 y 3 del art. 186:

“Cesa el privilegio referido, si dentro del mes siguiente a la entrega no usare el porteador de su derecho (art. 189).

En este caso no tendrá otra calidad que la de un acreedor ordinario personal, contra el que recibió los efectos.”

El art. 189 complementa el régimen al disponer:

Intentando el porteador su acción dentro del mes siguiente al día de la entrega, subsiste su derecho, aunque el consignatario caiga en falencia o quiebra (art. 186).

La referencia a la "falencia o quiebra" debe entenderse realizada a los casos de decisión judicial de liquidación de la masa activa del concurso, tal como establece el art. 264 de Ley de Declaración Judicial de Concurso y Reorganización Empresarial n° 18.387 de 2008 (LC).

El art. 188 agrega la posibilidad de venta judicial de los bienes transportados. El transportador tiene derecho de pedir el remate de los bienes.  

El art. 1733 incluía entre los créditos privilegiados de segundo grado, el precio del transporte sobre los efectos transportados. Esta disposición fue expresamente derogada por la LC (art. 256).

 


[1] Josserand, Les Transports, § 517.  

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