Concepto de leasing

Por Nuri E. Rodríguez Olivera y Carlos E. López Rodríguez

De la legislación uruguaya se desprende la definición siguiente:

contrato por el cual un sujeto se obliga frente al usuario a permitirle la utilización de un bien, por un plazo determinado y el usuario se obliga a pagar por esa utilización un precio en dinero abonable periódicamente.  

A la parte que mencionamos en primer lugar, se la denomina “acreditante” y a la segunda “usuario”. 

El contenido obligacional básico del crédito de uso es idéntico al del contrato de arrendamiento: el acreditante se obliga a entregar una cosa y permitir su utilización, y el cliente se obliga a pagar un precio periódicamente.  

Su denominación en inglés es confirmatoria de esa identidad: “lease” significa arrendamiento.

Sin embargo, en el leasing, el precio abonable periódicamente por el usuario, no surge, como en el arrendamiento, de la oferta y demanda existente en el mercado de alquileres, sino de un cálculo financiero. La acreditante toma en consideración el monto empleado en la adquisición del bien dado en uso o el valor de éste, en forma similar a la que se realiza cuando se otorga un préstamo. Sobre ese monto aplica una tasa financiera, con lo cual el precio periódico que paga el usuario es un verdadero interés, al que se le adiciona una cuota parte de la amortización del crédito otorgado.

Régimen del contrato de crédito de uso.