Cheques certificados

Por Carlos E. López Rodríguez

El cheque certificado está regulado en los arts. 51 y 52 del Decreto Ley de Cheques n° 14.412 de 1975.

La certificación consiste en una constancia, firmada por el banco en el mismo cheque, en que se establece que existen fondos disponibles en la cuenta del librador, para el pago del cheque (art. 51, inc. 1). La certificación se debe hacer por el banco girado a pedido del librador.

La finalidad del cheque certificado es proporcionar una mayor seguridad a quien recibe un cheque. Cuando en la celebración de determinados negocios debe hacerse entrega de sumas importantes de dinero, resulta cómodo y útil el pago con un cheque, pero quien lo recibe realiza en cambio una prestación, puede tener desconfianza sobre la posibilidad y seguridad de su cobro. La certificación tiende a despejar esa desconfianza.

El banco girado debe mantener afectada, en la cuenta corriente, la cantidad correspondiente al cheque certificado, hasta que venza el término de presentación (art. 52, inc. 3). Vencido ese término, el banco la desafecta ya que, según dispone el inc. 1 del art. 52, el banco es responsable de que existirán fondos durante el período de presentación y no después de él.

I. Naturaleza jurídica de la certificación

De acuerdo al art. 52 de el DLCh, el banco girado será responsable frente al tenedor de que tendrá fondos suficientes para pagar el cheque durante su término de presentación.

No es una responsabilidad cambiaria. No se responde del pago sino de la existencia de fondos.

Aceptación y certificación son conceptos diferentes. Nuestro legislador en el art. 11 prohíbe la aceptación del cheque, pero admite la certificación. De esta manera, resulta bien claro, para nuestro régimen legal, que aceptación y certificación son dos actos de naturaleza jurídica distinta.

En efecto, el art. 11 establece: 

"El cheque no puede ser aceptado. Toda mención de aceptación puesta en el cheque se reputa no escrita. Sin embargo el librador tiene la facultad de visar o certificar el cheque con los efectos previstos en el artículo 51."

Las diferencias son las siguientes:

A. El banco no es una obligado cambiario

El banco no se comporta como el girado de una letra de cambio. No acepta el cheque y, por lo tanto, no se constituye en deudor de su importe.

La aceptación sería contradictoria con la naturaleza del cheque que es un medio de pago. El tenedor tiene derecho a pretender el pago inmediato y no una aceptación.

El girado es, además un mandatario y sólo obra por cuenta del librador. No tiene por qué obligarse personalmente.

Como el banco no acepta, no está obligado a su pago. El tenedor no puede compelerlo y no tiene acción para ello. Si el banco no atiende la orden contenida en el cheque, el tenedor podrá recurrir al librador o endosantes, que son los únicos que han firmado el cheque y han asumido obligaciones.

B. Responsabilidad por daños y perjuicios

La certificación vincula jurídicamente al banco girado con el tenedor pero en forma diversa a la aceptación cambiaria. El banco se obliga, frente al tenedor, a mantener la provisión de fondos afectada al pago del cheque.

La certificación agrega al cheque, título valor, obligaciones no cartulares. El banco no asume obligación de pagar el cheque pero sí de resarcir el daño que ha causado al tercero con su certificación, si por no haber mantenido la afectación de la provisión en la forma asegurada, no ha pagado el cheque a su presentación por falta de fondos.

Con otras palabras, si el tenedor lo presentara al cobro y el banco no lo pagara por falta de provisión de fondos, el tenedor tendrá acción contra el banco, pero no la acción cambiaría sino una acción de reparación de los daños y perjuicios sufridos. El banco se había responsabilizado por la existencia de fondos e indemnizará si no los hay, de acuerdo a la disciplina del derecho común.

En el cheque común, el tenedor no tiene acción contra el banco girado, ya que no existe relación jurídica entre ellos. Solamente nacen acciones a favor del tenedor cuando el banco ha pagado mal, pagando a quien no es legítimo tenedor; pero estas acciones revisten naturaleza extracontractual.

II. Efectos de la certificación

El banco certifica que en la cuenta corriente del librador existen fondos suficientes para el pago del cheque, pero, además, se responsabiliza de que los seguirá teniendo durante el plazo de presentación. A tal efecto, el banco debe afectar, en la cuenta, la cantidad correspondiente al cheque.

A. Alcance de la afectación de fondos

Entendemos que el banco, en virtud de la afectación de fondos, no permitirá que su cliente efectúe retiros ni atenderá pagos de otros cheques. En la práctica, el banco, al certificar el cheque, debita en la cuenta del librador su importe y lo acredita a una cuenta de cheques certificados. Tal práctica ha sido autorizada por el banco Central

Aclaremos que si el librador del cheque certificado fallece o se incapacita, es declarado en quiebra o concursa después de la creación del cheque, el banco igualmente lo paga, porque así lo establece el DLCh para el cheque común, arts. 33 y 36, inc. 5, pero no como consecuencia de la certificación.

El banco, según ya señalamos, no se constituye en obligado del pago del cheque, frente al tenedor. Asume responsabilidad de mantener afectada en la cuenta corriente del librador, el importe correspondiente al cheque certificado.

B. Plazo

El banco debe mantener afectada la provisión durante todo el plazo de presentación. El banco no podría restringir el plazo de presentación del cheque como tampoco lo puede hacer el librador.

Vencido el plazo, el banco debe desafectar el importe del cheque y puede atender otros cheques librados contra esa cuenta corriente.

El tenedor que no presenta el cheque al cobro, dentro de los. plazos legales de presentación, pierde las acciones cambiarias. Agregamos que, también, pierde la posibilidad de accionar contra el banco, ya que éste responde de que existirán los fondos durante el período de presentación.

Ello es coherente con la disposición que establece que el banco no puede pagar después de vencido el plazo de presentación (art. 29, inc. 4). Si se admitiera la extensión de la responsabilidad del banco fuera de ese plazo, se ampliaría indirectamente el plazo de presentación.

III. Condiciones de la certificación

El DLCh no establece formalidades especiales. No hay términos sacramentales. Pueden utilizarse las palabras "visto bueno" u otras semejantes como “certifico que", pero es suficiente la sola firma del banco extendida en el mismo cheque (art. 52, inc. 2).

A. Limitaciones

Aunque el DLCh no lo diga expresamente, el banco no debe certificar sino un cheque completo que no contenga adulteraciones, raspaduras, enmendaduras, etcétera. Por otra parte, el cheque para poder ser certificado debe reunir determinadas condiciones. 

El cheque, para poder ser certificado, debe ser extendido a favor de persona determinada (art. 51, inc. 2). No se puede certificar un cheque al portador.

Además, el legislador establece que el cheque certificado no será endosable (art. 51, inc. 3). No es necesario agregar al cheque la constancia "no a la orden"; no será endosable por imperio de la Ley.

Por otra parte, el art. 51, inc. 2, establece:  "La certificación no puede ser parcial"

La norma es coherente con el sistema de el DLCh, que se organiza sobre la base de la existencia de la provisión suficiente de fondos en el momento de la creación. Sería contradictorio y por otra parte no interesaría ni al librador ni al tomador, que el banco certificara que los fondos existentes en la cuenta sólo alcanzan a cubrir parte del cheque.

B. ¿Quién puede pedir la certificación?

El art. 51 establece que el librador puede exigir la certificación. A esa exigencia debemos entender que corresponde una obligación a cargo del banco girado de certificar. El banco no puede negarse a certificar.

El DLCh no faculta al tenedor para pedir la certificación, lo cual se justifica pues no tiene mayor fundamento atribuirle ese derecho al tenedor, quien puede hacerlo efectivo: de inmediato.

C. ¿Cuándo se hace la certificación?

El art. 51 dice "antes de la emisión". Debe entenderse que el banco debe estampar su certificación después de la creación y antes de la emisión del cheque.

El mecanismo y la seguridad en el funcionamiento del cheque certificado presuponen que el banco certifique el cheque ya completo, con todas sus enunciaciones e incluso firmado por el librador.

El cheque debe ser certificado antes de su entrega al beneficiario o tomador. El cuenta correntista libra un cheque, pide al banco que se lo certifique y, luego, lo entrega al beneficiario.

 

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